Licantropía a la cañona…

Urquiola, un gran campeón

Para mi compadre Zeus, Pinar campeón!

De los muchos desarraigos que sufre el cubano fuera de Cuba, ya sea emigrante o misionero, la imposibilidad de ir al estadio para seguir nuestra pelota en vivo es sencillamente frustrante, porque oígame… echársela on-line es una prueba de fidelidad que roza el martirologio…

Y no lo digo porque la conexión sea lenta –que no lo es- o porque Cubavisión Internacional comience a transmitir cuando el partido real va por el sexto inning y ya uno sabe que alea jacta est, sino que… coño… ¡qué de perugrolladas y puerilidades hay que escuchar y leer!

Y la UPEC me perdonará el desahogo, porque ya nos exigieron hablar. Pero por respeto al Código de Ética, omitiré los nombres…

Por ejemplo, cuando el Caimiteño Ausente no estaba inventándose fórmulas, saludando a Lagomazino o a las peñas de Songo de Ávila del Sur, se ponía a lucharle viajes a Holanda a muchos que ya están “para empeños mayores”, que a su juicio, al parecer, son todos…

Tras pedir cable al estilo de Oscar D´León, nuestro campechano Summun Narratorzazus Superlativus arrastró -más bien arrestó- a Yovani Torres para pedirle cualquier dedicatoria, sin importarle que varios avileños estaban felicitando en ese momento a su ejemplar victimario…

Como él mismo diría, “no fue un gesto bonito”…

Bola Viva tuvo el acierto de invitar a gente que sí sabe de lo que habla, como Jesús Guerra o Lázaro Vargas. Sin embargo, el presentador los opacó con una sentencia visionaria, osada, reveladora, magistral… “Para hoy, la clave será pitcheo y estrategia de los mánagers”…

Genial, sencillamente genial…

¿Qué conjetura de Poincaré, ni hipótesis de Riemann? Con este trascendental descubrimiento del agua tibia, solo una conspiración amañada y genuflexa impedirá que el Nobel venga este año para Cuba, para que engalane no el IPK o el CIREM, sino las vitrinas del ICRT…

Y hay otros que yo no dejaría… ¡NI HABLAR!

Jamás pensé que escribiría esto pero… ¡Gracias a Dios por Cubadebate! En la cobertura de la Serie de Oro, Michel Contreras se nos confirmó como lo que todos sospechábamos que era: el  mejor cronista deportivo que ha dado Cuba desde Eladio Secades, de los pocos con cultura, conocimiento de causa, estilo y genitales para darle al béisbol el tratamiento que merece…

Él dirá que exagero, pero no me importa: es mi criterio… Michel tiene la extraña virtud de, en un medio tan viciado, contarnos la pelota sin oportunismos baratos, lugares comunes o la falsa imparcialidad que algunos defienden en nombre de la objetividad, esa otra gran falacia…

Lo leo y admiro desde antes de conocernos  y luego sentía que se desperdiciaba su talento en espacios que le quedaban pequeños. Ahora escribe para unos pocos en Internet lo que deberían leer millones en Granma: el relato de la pasión de los cubanos escrito con criterio, pertinencia, frescura, buen gusto, valor, pero sobre todo, con análisis DE-POR-TI-VOS!!!

Y este post se me fue de las manos: quería escribir sobre lo festinado que me parecía bautizar al equipo pinareño por el apodo de un buen jugador que difícilmente sea el referente del béisbol en Vueltabajo, pero qué demonios… Son campeones y que cada cuál sea ridículamente feliz…

Eso sí, para ser consecuentes con esta estrafalaria procesión de Lobos, Cocodrilos, Elefantes, Leones, Avispas, Alazanes y Jutías congas, exijo que Yumurí y sus Hermanos compongan un himno para la próxima Serie, que quizás ayude incluso a rescatar nuestros zoológicos…

Regístrese, comuníquese y archívese… Amen…

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10 comentarios sobre “Licantropía a la cañona…

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  1. gracias primo. buena la cañona. de los primeros no decir más. remarcar el vistuosismo de Michel, aunque se equivocó en inicio con Pinar. mejor q poco del bautizo. Arriba la pelota. Viva Yumirí. amén

  2. Monstruo: Tengo envidia de ti. Lo digo así, con frescura, porque sabes que es sana, como dicen algunos por ahí. Aunque la envidia siempre es envidia y la mermelada de frutabomba siempre es la misma y Lemay no se la come. Hubiera querido escribir esas líneas, para decir lo que tú: que el mejor cronista del deporte en Cuba es Michel Contreras. Y no escribo “por mucho” porque estás tú. Michel y tú serían el tercer y cuarto bate de todas las alineaciones, aunque traigan a algunos que se fueron a equipos de otras ligas o resuciten a los muertos.
    Lo de Michel en Cubadebate es genial. Alguien con cojones debería cogerlo y ponerlo en un periódico de papel, de esos que leen los cubanos de a pie. Y veríamos entonces cómo se caen esos ídolos del periodismo que adora el fanático desinformado.
    O alguien debería tomar estas cosas de tu blog y publicarlas igual, para que no se pierdan entre un grupo de amigos.
    Tu análisis es genial, Charly. Yo, que sigo la pelota desde que tenía cuatro años, primero desde un radio de pilas hasta la una de la mañana, siento repugnancia del béisbol. Y a veces hasta odio.
    Odio a quienes lo dirigen, por ineptos y escasos de ideas y conceptos para sacarlo adelante. Y odio todo el andamiaje paralelo, hasta a mi mismo, por ayudar a que ese andamiaje perdure en el tiempo.
    El béisbol está enfermo. Padece de cáncer terminal. Y, mientras unos no se dan cuenta -porque no hay peor ciego que quien no quiere ver-, otros le meten por los ojos a quienes mandan que en esta tierra se juega la mejor pelota del mundo. Y siempre hay quien se lo cree. ¡Le ronca los coj…!
    Admiro esas líneas tuyas, esa declaración de principios, porque no son todos los que admiten que un colega es mejor y mucho menos que es el mejor de Cuba, aunque gane lo mismo. Como diría Joaquín Ortega, padre espiritual tuyo y de Michel, no se le puede pagar al cuarto bate lo mismo que al octavo, porque entonces ambos pierden la motivación. Ese es un mal de la pelota: todos tienen el mismo salario –ninguno- y también del periodismo, que pone al mismo nivel, o en uno inferior, a Michel Contreras y a ti, con esos que se pasan horas halando leva y felicitando a los amigos, solo por un viaje o por una pierna de puerco. Buaaffff, asco de deporte.

  3. Digo:
    Hace dos años aproximadamente, si no me falla la memoria, estaba yo cursando el segundo semestre del primer año de periodismo. Eran tres las asignaturas opcionales. Fotografía, que no me interesaba. Y Martí y Pablo de la Torriente, ambos en sus respectivos roles de insignes periodistas. Al final me fui por Pablo, gracias a un socio que me dijo: “cuélate en esa, el profesor es en talla, un tipo sabroso”.
    Pero ocurrió un problema. Yo siempre he tenido trastorno del sueño. Y las clases eran muy temprano en la mañana. Y por consiguiente solo logré ir a un turno y entregué un solo y mísero y enfático trabajo sobre no sé qué de la vida de Pablo.
    Cuando fui a justificarme el tipo me paró en seco, o al menos con una parquedad inusual. Así y todo, gracias quizás al alumno que él había sido, el tipo, de verdad elegante, me dio cinco. Desde entonces cargo con cierta pena, fue una soberana lección. No sé decir de qué, pero lo fue.
    Tiempo después, gracias a la casualidad, o a la causalidad, se me confunden estos términos, recalé en fufú con empellas. Entonces, para aplacar la pena, una pena, por demás, algo ridícula, lo leí con fruición. Lo leí, hasta hoy, en un velado silencio. No sé qué razón me habrá llevado, precisamente ahora, a soltar esta anécdota, porque al final lo más seguro es que Charly no sepa ni quién cojones soy yo.

    1. Si me acuerdo de ti, y el socio común era Emilito, no?… Y no cargues con culpas: si te di un 5 fue porque en ese “solo, mísero y enfático trabajo” seguro había algo que habló mucho a tu favor… Y yo tampoco fui de estudiante lo que se dice un modelo de asistencia y puntualidad… Saludos y gracias por leerme, ya hablaremos en Cuba…

  4. La frase más repetida de la 50 Serie: “la última palabra la dice el terreno”. Desde Julita hasta Yasmani, el SS de Citricultores.
    La pelota es un Cuba ya es un lugar tan común, tan redundante y decadente, como buena parte de la realidad en torno a ella.

  5. En 1999 tu me preguntabas cuál era el mejor periodista deportivo de la prensa plana y yo, con mis 14 años, te respondía: Michel Contreras

    Ahora, es imaginarme al negrón de la esquina del barrio diciéndome: “Coño, tremendo play echaron los alazanes ayer, brother….” y me dan arcadas

    los alazanes… a quien se le ocurre?

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