La gilipollez humana…

Al entrar en mis 32 añejos, me tracé el firme propósito de no perder otro segundo de mi vida leyendo foros en Internet, el más irrefutable testimonio de la gilipollez humana, de la imbecilidad inmortalizada en la dimensión 2.0.

Y no es intolerancia, cerrazón ni totalitarismo mío, es que esos foros tienen todo menos debate, o al menos lo que yo entiendo por tal: intercambio de argumentos y pareceres, con mente abierta, respeto al otro y voluntad de admitir que uno se equivocó, sin pensar que se quedó “dao”.

Quizás así lo soñó Tomás Moro, pero en la vida real, o mejor dicho, en la vida virtual los foros son una longaniza de bronca per se, imposiciones, descalificación grosera, alarde barato, hecatombes ortográficas y tozudez política…

En resumen, los foros son un monumento al diálogo… un monumento funerario…

A mi me encantan que comenten mis posts, porque es señal de que los leyeron y no quedaron indiferente… Además, como yo escribo para mis amigos y quienes quieran serlo, los comentarios son un santo remedio para mi autoestima…

Pero una cosa es el comentario, que no tiene por qué ser complaciente ni mucho menos, y otra cosa son las filípicas tumultuarias que solía leer en otros blogs cubanos, o en sitios como Cubadebate y Juventud Rebelde…

Miren, la vida es demasiado breve para perder tanto tiempo en pleitos estériles y autodestructivos, pues al final nadie va a convencer a nadie de nada, y todos se creen infalibles aunque existan tantas verdades como seres pensantes…

Lo único bueno de los foros es que, amparados en el anonimato, la gente se revela como es y no como aparenta ser por conveniencia, por miedo, por prudencia o por pudor… Quizás no revele su verdadero nombre, pero su naturaleza la grita bien alto.

Igual ocurre con los chat, donde hasta la beata Ludovica desata la Jenna Jameson que lleva dentro, y el más pacato evangelista de barrio se monta el castigador que siempre soñó ser, o vive la aventura que jamás se atrevería a afrontar…

Y es tan triste que así sea… Por eso “las apariencias engañan” es para mí una frase más mentirosa que “te lo cuido como si fuera mío“, pues al final, la gente se la pasa juzgándolo a uno por la apariencia, y uno se suma a la comparsa…

Hay culturas tan celosas de la forma, que uno ni siquiera intuye el contenido, ese que según Exupery, es lo más esencial e invisible a los ojos…

Yo lo he sufrido: el vietnamita sonríe mientras te acaballa, mentándote la madre en tu bobalicona cara de extranjero, mientras el aymara te mira pero no te escucha: está preguntándose cómo lo quieres joder, y cómo te puede joder primero a tí…

Pero para contradicciones y dobleces no tengo que irme por ahí: donde yo nací a muchos se le hincha la vena del cuello clamando Patriomuelte, y luego se le hincha la tripa con un atracón imperialista… Asimismo, al honesto que dice lo que piensa lo tildan de conflictivo, chivato, agentón, disidente y, si tiene suerte, de loco… Y se acepta como el orden natural de las cosas…

A veces pienso que la humanidad prefiere vivir en una mentira creíble, a lo Matrix, porque más que una verdad que nunca es absoluta, la gente necesita creer en algo para no volverse loca con tanta incertidumbre.

En resumen, yo le aconsejo que crea, y mientras no haga ni se haga daño, da lo mismo que crea en Dios, en Harry Potter o en que la culpa de todo la tiene el bloqueo: aprenda a confiar y cuide mucho esa confianza, porque cuando se pierde casi nunca regresa y todo se va pal mismísimo carajo…

Creanme que sí…

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9 comentarios sobre “La gilipollez humana…

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  1. QUe buen post..a las malas, pero aprendi eso mismo que dices. Y si, entro y comento para reconocer el talento o matar el aburrimiento. Y tambien porque somos muy pocos los santaclareños en la red.
    Y si, a cuidar la confianza y la fe, porque cuando descubres que todos los gatos pueden tener 5 patas y que la hierba es mas o menos igual de verde en todas las praderas…apaga y vamos

  2. Este post hace galas de irónico y elegante. Es disfrutable y lo agradezco. Ese “aceptado” orden natural de las cosas es una trampa. Sigue así mi socio, al diablo los followers y los foro-debates.
    abrazos,
    Lucas Ricardo

  3. Carajo, al fin aparece un post, llevo una pelota de días abriendo… y nada…

    “…el más irrefutable testimonio de la gilipollez humana, de la imbecilidad inmortalizada en la dimensión 2.0”.
    “…El vietnamita sonríe mientras te acaballa”.
    “…a muchos se le hincha la vena del cuello clamando Patriomuelte, y luego se le hincha la tripa con un atracón imperialista”.
    Si lo sabré yo, tocayo, si lo sabré yo.
    Un fuerte abrazo.

  4. Llevas razón, Charly. Los foros online en lugar de una cita con la fecundidad y diversidad del pensamiento lo que ponen a nuestro alcance es un espacio empobrecedor al estilo de la más pedestre discusión solariega.

    Luego, tu sabia decisión profiláctica -como diría el fraterno Dr Calviño- vale la pena.

    Me agrada el neo- Fufú…

    Un abrazo

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